Este blog fue creado pensando en Dacne y está dedicado a Wendy González Salinas

domingo, 11 de octubre de 2026

MARIANELA (CUENTO) Por Carlos Bernal Romero

La vida no es lo que vives

Sino lo que recuerdas para contarla

Oído en un Jardín de niños 


Dicen los que saben que la vida está llena de recuerdos y sólo la persona que los tiene en abundancia; puede presumir realmente que, no sólo ha vivido, sino que lo ha hecho a plenitud y puede presumirla.

          

En su autobiografía


“Vivir para contarla”

          

El siempre bien recordado Gabriel García Márquez

          

Escribió:

          

“La vida no es lo que vivimos sino como la recordamos para contarla”


y tenía mucha razón.


Esto lo vemos en las llamadas “Casas de retiro” donde viven permanentemente o van como si estuvieran en una guardería adultos mayores; por lo general de 70 años o más que lúcidos los menos o no, lo único que guardan en su mente; no es lo que vivieron; sino nada más lo que recuerdan de su larga vida.

          

Un día de tantos llegó a una de esas casas; llamémosla:

          

“La última morada”

          

Una mujer de alrededor de 80 años. Todavía lucía bien y caminaba “derechito” y daba pasos firmes. También su semblante era el de una persona que estaba coherente; sin los estragos que causa la “demencia senil” o hasta el “Alzheimer tan común en los residentes de estas casas:


Dijo llamarse Marianela y ser abogada retirada


Lo extraño del caso, es que contra la principal y básica regla de este tipo de instituciones; Marianela llegó a “inscribirse” sola y los encargados de la casa; la vieron tan bien y lúcida que no le pidieron que viniera acompañada; de uno o dos familiares casi siempre hijos; para que se hiciera responsable de ella.

          

Lo que los llevó a aceptarla sin ese requisito indispensable; fue que la mujer se presentó con una muy buena cantidad de dinero en efectivo y pagó por adelantado tres años completos de estancia. Además los papeles con los cuales se identificaba como:

          

Acta de nacimiento, curp y credencial de elector


parecían reales

        

Así transcurrieron dos años y Marianela era una de las residentes más activas y participativas del lugar. Comía sola; se bañaba sin ayuda; no usaba pañales. En fin, era una mujer, que a pesar de sus 80 años era autosuficiente en todos los aspectos; sobre todo en lo relativos a su aseo personal.


Dos años después se presentó una mujer muy elegante de 50 años; se acreditó perfectamente y le dijo al encargado de:

          

“La última morada”

         

“Soy Rosenda Arcos y estoy buscando a mi mamá”

         

Les explico que hace dos años no sabía nada de ella y que también se llamaba:

          

Rosenda Arcos

          

Cuando la subieron a la sala y vio a Marianela les dijo:

          

“Es ella”

          

Rosenda Arcos

          

Se trataba de una actriz retirada

          

Les había dado el nombre

          

Y papeles falsos

          

Del papel más importante de su carrera


De la película:

          

“¿Alguien ha visto a esa mujer?”

          

“Marianela”.

Casa de Las Lunas

22:00 -23:00 p.m.

10/X/2026

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