Para
Fernando
Que
pasó de alumno a maestro sin escalas
Yo recuerdo mucho a mis maestros
Memorias de un exconvicto
Hay muchas personas que por varias razones, motivos o circunstancias se pasan la vida estudiando y literalmente se vuelven:
Eternos estudiantes
Dos o tres carreras; más dos o tres
maestrías; más dos o tres doctorados pueden hacer que una persona sea un
estudiante desde los seis años que entra a la primaria; hasta los 40 que
termina su último doctorado: 36 años en un aula de clases siendo alumno.
Raras
veces los vemos ejercer en una de las carreras que estudiaron; porque no les
interesa trabajar; sólo estudiar y vivir hasta cómoda y desahogadamente con el
dinero de las becas.
Después de salirse de la Escuela de
Periodismo “Carlos Septién García” y no terminarla:
Fernando Rafael Martínez Mendoza
se
prometió que como revancha por haber dejado “La Septién” se iba a dedicar su
vida y a vivir del presupuesto o erario que el gobierno destinara a las
diferentes becas escolares…
Primero
entró a la:
Universidad Autónoma de la Ciudad de
México (UACM)
donde
se tituló. Después a la:
Universidad Autónoma de Estado de
Morelos (UAEM)
en
la cual estudió una Maestría
Y luego casi logra estudiar un
Doctorado den el:
Colegio de México (COLMEX)
pero
un asunto burocrático se lo impidió
Con
ese doctorado iba a obtener 17 mil pesos mensuales durante cuatro años;
suficientes para hacer muchas cosas; incluso viajar, ahorrar y no preocuparse
de nada; sobre todo porque vivía con su mamá y no pagaba renta.
Pero al perderlos de improviso; no le
quedó otra que buscar trabajo de profesor en su “Alma mater” La UACM, que le
aceptó su solicitud por ser egresado de ahí y saber de algún modo el movimiento
de la institución.
Impartiría la clase de “Métodos
Investigación” a alumnos que cursaban la carrera de Nutrición. Para su fortuna
eran pocos alumnos y le permitía realizar otras actividades dentro de La
Universidad.
Por
lo que insistiría en buscar estudiar una Maestría y aunque no daban los 17 que
había perdido en el último momento; si otorgaban unos muy buenos: 11,834.13
mensuales.
Pero antes de aspirar al Doctorado,
tenía que tomar primero una clase que era una especie de seminario donde al
final haría un examen; para saber si era elegido o no.
Después
de dar una de sus clases; se dirigió a otro salón para tomar la de seminario.
Cuando entró; se topó con uno de sus alumnos que era ayudante del profesor que impartía la catedra y sorprendido le
preguntó:
-Maestro ¿Usted también toma éste seminario?
Fernando Rafael Martínez Mendoza
Al saberse descubierto sólo pudo
responder:
-No, compañero…
Vengo a hablar con mi colega.
La
Casa de Las Lunas
22:00
– 23:00 pm.
27/II/2026


















