Yo solo escribo para que ustedes me quieran
López Obrador
Escribir
un cuento nuevo cada fin de semana no es una tarea nada fácil, porque el
escritor debe tratar de no repetirse y redactar una historia diferente a la a
historia anterior para no repetirse.
También de hacer una historia
ingeniosa, entretenida o por lo menos mínimamente interesante para que los
pocos o muchos lectores que lean el cuento por lo menos lo terminen para dar
una opinión.
Aunque los que escriben historias
cortas (de máximo dos cuartillas) saben que existe la llamada “escritura
automática”; lo que en los compositores serían las “canciones por encargo” y al
final realizan un cuento aceptable.
Así estaba:
Alberto Manríquez Blanquet
El
sábado 3 de octubre del 2026 tratando de poner a funcionar su imaginación; para
quede su mente siempre tan creativa saliera una narrativa que atrajera a sus:
Seis amables lectores
como
le gustaba decir de broma
Así como los viejos deportistas; casi
siempre boxeadores; Alberto se negaba a retirarse de su oficio de escritor el
cual oficialmente había cumplido 42 años: porque el:
Lunes 3 de septiembre de 1984
Ingresó
a la:
Escuela de Periodismo “Carlos Septién
García”
y
ahí le enseñaron a redactar.
Entonces el autor que decía sin ningún
“empacho” ni pena:
“La redacción soy yo”
Se “volvió a poner los guantes de box”
sentándose
frente a su ordenador (como dicen los españoles)
Ella tal vez no lo sabía, pero tenía
un encanto especial que la hacía diferente a las chicas de su edad y de su
generación; porque era una chica muy simpática; con una forma de ser que
agradaba a todos.
Nacida el viernes 25 de enero del 2002
A pesar de que ya tenía 24 años seguía
siendo una chiquilla llena de alegría como si estuviera en cuarto de primaria y
el tiempo no significara nada importante; porque lo único trascendental para
ella era ser feliz.
Su felicidad contagiaba a todos los
que la conocían. A pesar de haberse titulado como “Maestra normalista” y ser
una excelente profesora frente a grupo; no se creía más que nadie e irradiaba
sencillez en cada paso que daba.
Un día de tantos Ella dejó de ir a la
preparatoria a dar clases y ya nadie la volvió a ver; llevándose con ella toda
su magia, fascinación y luz interior que reflejaba con tan sólo saludarle y
darle la mano.
Después
de ponerle punto final a su historia:
Alberto Manríquez Blanquet
Le mandó un mensaje de whatsapp a un
amigo:
“Listo y publicado…
El cuento semanal: Fernando”.
La
Casa de Las Lunas
22:00
– 23:00 p.m.
3X/2026














