Te fuiste de mi casa llena de altanería
Romeo a Julieta
Una de las palabras más “tristes” que hay en el español es sin duda la palabra:
“Ausencia”
Según el diccionario significa:
“Carencia
de alguien, así como el hecho de no estar presente en un lugar”
Lo que significa que un ser querido ya
sea familiar, novio, cónyuge o amante ya no está con nosotros y se ha ido de
nuestro lado por diferentes razones o circunstancias.
Parecía que la relación entre:
Carlota Beltrán Ramírez y Vladimir
Herrera Huerta
Iba a ser para siempre; porque desde
que se conocieron hubo lo que llaman “Los clásicos”: “Química” y se veían tan
bien juntos que verlos era una verdadera delicia.
Parecían
como dicen por ahí de: “Película americana” y de esas historias de finales de
los 70’s y principios de los 80’s; escritas por el gran Niel Simon como:
“La chica del adiós” (1977) y “Sólo
cuando me río” (1981)
Así eran Carlota y Vladimir hechos
literalmente
“El uno para el otro”
Como Fermina Daza y Florentino Ariza
Los personajes principales de una de
las mejores novelas románticas escritas en español del Siglo XX:
“El amor en los tiempos del cólera” de
Gabriel García Márquez
Es
más, si el Maestro Chiapaneco Jaime Sabines los hubiera conocido; seguramente
hubiera escrito:
“Para mí el amor es ver caminar juntos
por la Ciudad de México Carlota y Vladimir”
En fin, eran: “La quinta esencia” del
amor
Porque lo representaban:
“En su forma
más pura, esencial y espiritual”
Simplemente estaban hechos del amor más incondicional del que se tenga memoria.
Pero de repente algo rompió esa conexión casi divina que había entre ellos dos y la ausencia se interpuso en la relación más perfecta que se haya conocido entre una mujer y un hombre.
Las cartas que le escribía Carlota
dejaron de llegar
Y Vladimir…
Nunca la pudo conocer en persona.
La
Casa de Las Lunas
22:00
– 23:00 pm.
21/III/2026










